La Guerra del Petróleo y la Evolución de su Precio

La evolución del precio del “oro negro” puede atender a distintos factores pero tiene consecuencias claras en el corto y en medio plazo. A corto plazo, los efectos se centran principalmente en aspectos económicos como ahorros directos para empresas y consumidores, explosión de inversiones en nuevas tecnologías asociadas al fenómeno del fracking y rebajas en los índices de precios en industrias con alta dependencia de esta fuente de combustible. Pero, a medio plazo, los efectos tendrán efectos en los mapas de poder geográficos y en la configuración de los nuevos modelos de negocio.

Las opiniones de los expertos que mapea la publicación “Tendencias Globales”, en algunos casos, son dispares.

Así, Jim O´Neill declara en Project Sindicate que “el indicador del ‘equilibrio móvil’ del precio del petróleo es la valoración del futuro del barril de crudo a cinco años, es decir, la cantidad pagada para garantizar el suministro de petróleo de ahora a cinco años”. En 2011, el precio a cinco años empezó a bajar mientras el precio al contado crecía. Identifiqué dos factores: el inicio de la explotación de esquisto en EEUU y el giro de China de la cantidad a la calidad. Concluí que la escalada del precio no tardaría en llegar a su máximo, para volver luego al precio de 80$ el barril. Ahora, los precios al contado están por debajo del precio a cinco años. “Presiento que a corto plazo el crudo continuará cayendo, pero acabará el año por encima de donde lo comenzó”, estima O’Neill (PS).

En sentido contrario se posiciona Anatole Kaletsky, “muchos piensan que 50$ es el suelo del precio del petróleo porque los mercados futuros sugieren un repunte de hasta 70-80$. Sin embargo, la economía y la historia sugieren que 50$ será el techo, pudiendo incluso bajar hasta 20$” (“Un nuevo techo para los precios del petróleo” -Project Syndicate-). 1) El precio del petróleo osciló entre 50-120$ en períodos de fortaleza de la OPEP (1974-1985 y 2005-2014) y entre 20-50$ para el período de competencia (1986-2004). 2) Con el resurgimiento de la producción estadounidense, peligra de nuevo la posición de la OPEP, que para recuperar su cuota de mercado bajará el precio hasta que los productores de esquisto tengan que reducir su producción. El esquisto es caro de extraer, pero es barato parar y reconectar las explotaciones. El fracking esperará a los ciclos de mercado adecuados -mucha demanda o precio alto- para producir. En competencia, el precio es igual al coste marginal. Bajo esta lógica, el coste marginal del esquisto será el techo del precio mundial (50$) y el coste marginal de la OPEP y Rusia será el suelo (20$). “Es plausible esperar que el valor comercial del petróleo en el nuevo mundo competitivo varíe entre 20-50$”, piensa Kaletsky (PS).

“Pese a la volatilidad de este mercado politizado, cabría decir que la tendencia continuará siendo impulsada por las fuerzas estructurales de la industria”, asevera Nick Butler (“Prepárense para una caída a largo plazo del precio de la energía“-Financial Times-). La razón: la tecnología, que mejora la oferta y reduce la demanda. Los avances todavía deben extenderse a todo el sistema. El esquisto en China y la energía solar serán las claves. La tecnología no para y va consolidando el cambio estructural. La industria puede: 1) posponer los proyectos más caros; y 2) reducir costes para hacer los proyectos rentables. “Una vez que los precios comienzan a bajar, pueden crearse las circunstancias para que sigan cayendo”, reflexiona Butler (FT).

De una u otra manera, parece claro que el “factor petróleo” va a ser uno de los indicadores que determine la evolución de los modelos de negocio en los próximos años.

Compartir: Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPrint this page

Publicar un comentario